viernes, 17 de febrero de 2012

El problema con Linux es...


Quienes me conocen saben de mi abanderamiento con el Software Libre, me he dedicado a promoverlo en mi entorno, contra viento y marea he acercado gente a este maravilloso mundo. Cuando se habla de Software Libre es casi imposible no involucrar a Linux en el embrollo.

“El problema con Linux es..."
Imagínense la cantidad de veces que he escuchado esa palabra, y la cantidad de veces que he tratado de responder a las palabras subsiguientes en cada una de esas afirmaciones. Las “quejas”, en su mayoría infundadas, van desde “es para programadores” hasta “no sirve para jugar”; todo este tipo de cosas terminan por abrumarme y algún tiempo atrás llegué a pensar que la mayoría de la gente tenía razón; me convencí de que, en efecto Linux tenía muchos problemas.


Últimamente he llegado a la conclusión de que el problema somos nosotros, muchos instalamos Linux olvidando que es un Sistema Operativo pensado para grandes cosas (por eso domina el mercado de las Super Computadoras), Linux llegó a nuestros escritorios relativamente recientemente, los fabricantes desarrollan hardware sin importarle si funciona o no en Linux, la mayoría de los desarrolladores no respetan los Estándares Abiertos y desarrollan aplicaciones solo pensadas para los Sistemas Operativos populares. La versatilidad de Linux es tal que, pese a todo ese tipo de contratiempos, resolver cualquier “incompatibilidad” es relativamente fácil.

El problema con nosotros es...
Que cuando instalamos un Sistema Operativo alternativo al que estamos acostumbrados y no funciona cualquier bobería, le entramos sin pensar a quien nos lo recomendó, “ese cabrón no me dijo que había que activar estos controladores”; y es así como, antes de documentarnos y tratar de resolver el problema, volvemos a lo que mejor sabemos hacer: delinquir, sí, un pirata es un delincuente, desde cualquier lado que se quiera mirar.

He visto personas con conocimientos limitados en informática explicando cómo bajar la versión de Ares (ilegal) que “sí conecta” con el objetivo de descargar canciones y películas de manera ilegal. Hemos desarrollado grandes habilidades a la hora de conseguir cosas de pago de manera fraudulenta. Llamar a un amigo para pedir un serial de tal o cual aplicación o S.O. es algo normal y cotidiano. Deberíamos ruborizarnos y bajar las miradas cuando alguien nos pregunta por el precio de tal o cual software, pero no, con cara triunfante decimos “jajaja lo bajé del internet, si quieres te paso el link, desactiva el antivirus antes de correr el Keygen”.

Yo sigo promoviendo el uso de Software Libre y Linux, ya de manera menos agresiva y sin hacer comparaciones con otros S.O. Sigo tratando de fomentar la legalidad en mi casa y en mi entorno; hay tantas alternativas Libres que es vergonzoso seguir apostando a vivir con el remordimiento de no poder decir a nuestros pequeños cuánto costó el software de ofimática que papi y mami utilizan para redactar las cartas de excusas del colegio.